El contrato de mediacion o corretaje - Derecho Comercial. Tomo III. Volumen 2 - Libros y Revistas - VLEX 258109114

El contrato de mediacion o corretaje

Autor:Ricardo Sandoval López
Cargo del Autor:Profesor Catedrático Visitante, Universidad Carlos III, Madrid, España. Miembro de International Academy of Commercial and Consumer Law, EE.UU.
Páginas:321-326
RESUMEN

192. Nociones generales - 193. Definición de corredor - 194. El corredor privado - 195. Principios legales aplicables - 196. Algunas disposiciones que dicen relación con la naturaleza de la correduría - 197. Casos en que el corredor se obliga personalmente - 198. Corredores de propiedades - 199. Libros que debe llevar el corredor

 
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Capítulo XI
EL CONTRATO DE MEDIACION
O CORRETAJE
192. Nociones generales. El contrato de mediación es aquel
por el que una persona se obliga a abonar a otra, llamada
mediador o corredor, una remuneración por servirle de in-
termediario en la celebración de un negocio jurídico con un
tercero.
El corredor intermedia facilitando la conclusión del con-
trato de que se trata y su remuneración está condicionada
generalmente a que el negocio se celebre. Por esta razón,
podría sostenerse que este contrato es unilateral, ya que sólo
resulta obligada a pagar la retribución al corredor la parte
que formula el encargo. Sin embargo, prevalece la opinión
que el contrato es bilateral, porque el corredor se obliga
asimismo a mediar para que el negocio pueda concluirse
entre el que le dio el encargo y el tercero. Se trata pues de
un contrato facio ut des de carácter bilateral, en el que el
corredor asume una obligación de hacer y la otra parte una
obligación de dar.
El contrato de mediación o corretaje se asemeja al con-
trato de mandato o al de comisión, pero no se confunde con
él, porque su objeto esencial es la función de mediación
consistente en que el corredor pone en relación a los even-
tuales contratantes, sin intervenir en el contrato de que se
trata, ni actuar como mandatario de ninguno de ellos. El
mediador, a diferencia del comisionista o del mandatario, no
representa ni contrata por la persona que le dio el encargo.
La figura jurídica que nos ocupa difiere también del con-
trato de agencia, porque el agente recibe un encargo estable

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