Enseñando derecho con perspectiva de género - Núm. 14, Enero 2019 - Artículos de Libertades Públicas - Libros y Revistas - VLEX 762023417

Enseñando derecho con perspectiva de género

Autor:Macarena Sáez
Cargo:Abogada
Páginas:1-3
RESUMEN

Esta visión cuestiona la idea del derecho neutro y del juez imparcial que deja en casa sus convicciones personales y llega al juzgado a aplicar puramente “el derecho”. Cuestiona también la enseñanza que transmite el conocimiento legal como si este fuera inocente de la reproducción de instituciones inequitativas.

 
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Es indiscutible que el derecho es una construcción masculina; no hubo una sola mujer en el diseño del derecho romano ni del derecho alemán. Las “Siete Partidas” fueron escritas por hombres. La desconfianza de Napoleón hacia las mujeres quedó grabada en el Código Civil francés que Andrés Bello admiró y adaptó para Chile y se expandió a toda América Latina. Esto explica que hasta casi finales del siglo XX la mujer le debiera obediencia al marido, la violación fuera un delito contra la familia y no contra la libertad sexual, y que entre otras cosas, la sociedad conyugal aún prive a la mujer de la administración de los bienes durante el matrimonio. Sin duda las mujeres tienen hoy un papel más activo en la construcción del derecho y hemos eliminado una gran cantidad de restricciones y discriminaciones.

También hemos comenzado a reconocer daños sufridos especialmente por mujeres, tradicionalmente ignorados por el derecho, como la violencia de género, y en derecho internacional se ha determinado que los países violan sus obligaciones en materia de derechos humanos cuando no tienen sistemas efectivos contra dicha violencia.

Se han creado leyes de acoso laboral, concepto inexistente hasta hace pocos años atrás, cuando nuestras madres debían soportar todo tipo de avances verbales y sufrir violencia sexual en el trabajo, sin poder siquiera darle un nombre a lo que estaba ocurriendo, mucho menos denunciarlo. Estamos viviendo un periodo en el que las discriminaciones más grotescas plasmadas en la ley han sido eliminadas, pero debemos desenmascarar las discriminaciones más profundas, esas que no son tan obvias. Lamentablemente, aún hay reglas de trato diferenciado entre hombres y mujeres y, sobre todo, existen reglas de género neutro cuya aplicación produce un resultado desigual. El problema es que hemos normalizado la discriminación, y eso hace que para entenderla debamos primero aprender a percibirla dentro de una red de regulaciones y prácticas que a primera vista parecen legalmente adecuadas.

La normalización de la desigualdad parte de una enseñanza del derecho que no es lo suficientemente crítica como para mirar el derecho desde la perspectiva de quienes han sido marginados de su estructura. Esta conciencia crítica del derecho no se obtiene de la noche a la mañana. Tampoco viene de la mano de una posición política particular. Bajo todas las ideologías, las...

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