¿Qué es la Constitución Económica? ¿Cómo protegerla? - Núm. 155, Agosto 2016 - Serie Informe Sociedad y Política - Libros y Revistas - VLEX 648734817

¿Qué es la Constitución Económica? ¿Cómo protegerla?

Autor:Sebastián Soto Velasco - Andrés Sotomayor Morales
Cargo:Abogado UC y Máster en Derecho por la Universidad de Columbia, NYC. Actualmente es Director del Área Constitucional de Libertad y Desarrollo y Profesor de Derecho UC. - Abogado UC y Máster en Derecho por la Universidad de Georgetown. Actualmente es abogado de Porzio, Ríos, García y Asociados
Páginas:52-52
 
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GARCÍA, GONZALO Y CONTRERAS, PABLO. 2014. Diccionario Constitucional
Chileno. Cuadernos del Tribunal Constitucional N° 55. Pág. 180.
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37.
¿Qué es la
Constitución
protegerla?
Económica?
¿Cómo
Se denomina Constitución Económica al conjunto de normas
y principios de carácter económico que se despliegan en la
Carta Fundamental. Considera principios orientadores de la
economía, la institucionalidad de la administración financiera
del Estado, derechos constitucionales de orden económico,
etc.51 Muchos de estos ya han sido analizados como el
derecho de propiedad y el principio de subsidiariedad.
Hay detractores en el mundo político y académico quienes
señalan que se trata de un estatuto regulado con excesiva
densidad, siendo una anomalía en el derecho comparado.
Por su parte, el programa de Gobierno de la Nueva
Mayoría esboza algunas propuestas en la materia que
atentarían contra normas y principios de la denominada
Constitución Económica. Se propone, por ejemplo, fortalecer
intensamente el rol del Estado, priorizar el establecimiento
de derechos sociales avanzando hacia un Estado Social,
matizar el derecho de propiedad e incluso repensar el rol y
regulación del Banco Central.
Como ya se ha mencionado, la Constitución ha permitido
los años más prósperos de nuestra vida republicana,
especialmente en materia económica donde los niveles de
crecimiento y mejoramiento de las condiciones de vida de
los chilenos son un resultado palpable, aunque no definitivo,
de políticas en la dirección correcta.
Las normas y principios, si bien forman un conjunto
armónico, no se encuentran escritas en piedra y, por lo tanto,
admiten ajustes o reformulaciones, sin que ello implique
desmantelar un sistema que ha funcionado correctamente
y ha contribuido al bienestar general. Para estos efectos, es
conveniente preguntarse cuáles son los objetivos que se
pretenden y buscar los mecanismos para satisfacerlos en la
medida que sea realmente beneficiosos. Es decir, promover
una discusión en concreto y no meramente ideológica.
En esta discusión futura no debe desatenderse las bases
económicas del progreso que se expresan en reglas claras
para emprender e invertir, un Estado con poderes limitados
y responsable fiscalmente e instituciones que hagan
contrapeso a ciertas políticas estatales, como es el caso del
Banco Central autónomo e independiente.

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