Herencias moderno-coloniales en actuales discursos sobre la Orinoquía colombiana. - Vol. 38 Nbr. 115, September 2012 - EURE-Revista Latinoamericana de Estudios Urbanos Regionales - Books and Journals - VLEX 411861366

Herencias moderno-coloniales en actuales discursos sobre la Orinoquía colombiana.

Author:Dur
 
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RESUMEN | En la actualidad existen tres tipos de discursos que están construyendo el presente y futuro de la región orinocense de Colombia: como un espacio inmenso y vacío (discurso hegemónico), como un área para la conservación y como un lugar intercultural. Se defiende la tesis de que estos discursos contemporáneos sobre y desde la Orinoquia colombiana contienen herencias moderno-coloniales, esto es, exhiben relaciones múltiples de dominación, que se han sedimentado y transformado en el tiempo. Metodológicamente, para la identificación de los discursos se priorizó una perspectiva cualitativa; en particular, se realizó un análisis del discurso en documentos históricos, y también en textos contemporáneos existentes y en otros producidos a partir de entrevistas y foros departamentales. Se destaca el reto social de agenciar dispositivos de relación plural que coadyuven a visibilizar y a reconocer, como legítimos, conocimientos, subjetividades y dominios que vienen siendo, según los casos, negados, violentados o subsumidos desde lógicas hegemónicas de sentido.

PALABRAS CLAVE | Historia regional, desarrollo territorial, desarrollo sustentable.

ABSTRACT | Three representational discourses about Orinoquia region of Colombia and are shaping the present and future of this area. The first views it as ah immense and empty space--hegemonic discourse--; the second, as an area for conservation; and the third, as ah intercultural place. We defend the thesis that these contemporary perspectives about the Colombian Orinoquia have a modern-colonial heritage, that is to say, they are structured by multiple relations of domination, which have been settled and transformed in time. Methodologically, this paper prioritizes a qualitative standpoint for the identification of the discourses; through an analysis of historical and contemporary documents, and of interviews and departmental forums. It highlights the social challenge of promoting means for plural relations that might help make visible and recognize as legitimate, the knowledge, subjectivities and dominions which have been, in many cases, denied, violated or subsumed by hegemonic logics of significance.

KEY WORDS | Regional history, territorial development, sustainable development.

Introducción

Los discursos dominantes que en la actualidad construyen la Orinoquia colombiana evidencian procesos de sedimentación histórica colonial, esto es, configuran modos particulares de comprensión de este territorio y de sus pobladores desde un intento por reeditar e imponer las teorías del progreso y del desarrollismo en la región. Tales formas de ver esta realidad social, antes de ser neutrales, condicionan la memoria e historicidad a partir de marcos epistémicos y tecnológicos eurocéntricos (Dussel, 2007), basados en la promesa de la prosperidad y la felicidad para todos en el futuro más inmediato de la Orinoquia.

El discurso hegemónico (1) contemporáneo de la cuenca del Orinoco se asemeja a un gran lienzo en blanco, dispuesto y ávido de la intervención e inventiva del capital transnacional. Este discurso dominante opera dentro de una lógica de poder (Quijano, 2001) de saber (Mignolo, 2003) y de ser (Maldonado-Torres, 2007) que se podría definir como colonialidad de la naturaleza (Lander, 2000; Escobar, 2000, 2003). El discurso dominante sobre y desde la Orinoquia caracteriza a esta región como una zona con territorios inmensos y vacíos, que otorgan la oportunidad para alcanzar el desarrollo económico y social que la región necesita. Los principales actores que sustentan este discurso son el gobierno nacional (saliente) y gremios productivos (de palmeros, arroceros, ganaderos, petroleros). De ese modo, la Orinoquia colombiana se asume como una tierra de promisión que es necesario explotar y conquistar, debido a los atributos de riqueza ecosistémica que le son característicos; como un espacio vacío sin mayores obstáculos ambientales y culturales que vencer, y como una tierra llena de oportunidades para los actores sociales dispuestos a competir en el mercado mundial.

Sin embargo, coexisten con la anterior otras formas de enunciación que trazan otras visiones y traducen otras prácticas que se anudan, visibilizando y recuperando otros sistemas de conocimiento, otras subjetividades y dominios, tanto en la biodiversidad como en relaciones interculturales. Es así que otro discurso irrumpe, que lucha por ser visible y reconocido como legitimo: es el que define la región como área para la conservación de las especies de flora y fauna presentes en la cuenca, especialmente por poseer alta diversidad biológica y, al mismo tiempo, por encontrarse en situación de alta fragilidad ecosistémica. Los voceros principales de esta percepción son organizaciones no gubernamentales del orden nacional e internacional interesadas en la defensa del medio natural. Un tercer discurso, y que no es hegemónico, concibe esta región como un lugar intercultural, donde se mezclan distintas culturas dentro de relaciones desiguales de poder y de saber. Esta visión es respaldada por pobladores locales tradicionales y por instituciones descentralizadas de carácter gubernamental. Además, por algunos sectores de la academia regional y nacional.

El artículo argumenta la siguiente tesis central: los discursos contemporáneos que construyen la cuenca del Orinoco expresan el devenir del síndrome de la colonialidad, esto es, exhiben relaciones múltiples de dominación, que se han sedimentado y transformado históricamente. Por "discurso" se comprende el conjunto de percepciones y conocimientos que los diferentes actores sociales expresan y defienden sobre un hecho o realidad social. Los actores (personas; grupos económicos nacionales y transnacionales; partidos políticos; cooperativas de trabajadores; organizaciones ambientales; grupos étnicos; sectores académicos, sociales y eclesiásticos; gobiernos locales, departamentales y nacionales, etcétera) en su cotidianidad originan y legitiman sentidos y valores con respecto de la vida social. Estos pueden ser identificados y analizados a partir de las opiniones expresadas de manera individual o desde las creencias que se van gestando al colectivizarse particulares tipos de conocimiento sobre un acontecimiento cotidiano. Dicho de otra maneta, además de la cognición individual, el discurso implica esencialmente una cognición sociocultural. Ello porque los sujetos sociales comparten con otros miembros de su grupo, comunidad o cultura, normas, valores, creencias, reglas de comunicación y representaciones sociales que se expresan en prácticas, intereses y orientaciones de la vida personal y social (Van Dijk, 2000).

En cuanto a lo metodológico, para la identificación de los discursos se priorizó una perspectiva cualitativa; específicamente se utilizó el análisis del discurso para estudiar documentos históricos que han dado cuenta de la región, y textos primarios (entrevistas y foros departamentales) y secundarios que representan "voces" más contemporáneas de la cuenca, en particular de dirigentes gremiales y de sectores estatales, sociales y académicos. Se adoptó un enfoque del análisis del discurso que hace énfasis en el nivel de sentido macro, esto es, un análisis del discurso que busca privilegiar los sentidos "globales" que expresan los textos, más que un análisis que se detiene en cada uno de los elementos (palabras) que componen tales significaciones (Van Dijk, 2000).

Para dar cuenta de lo planteado, el escrito se estructura entres partes. En la primera se describe en qué consiste el síndrome de la colonialidad en la Orinoquia colombiana. En el segundo apartado, se exponen tres tipos de discursos contemporáneos que están construyendo el presente y futuro de la cuenca del Orinoco. Por último, se destaca el reto social de agenciar (2) dispositivos de relación plural que coadyuven a visibilizar y a reconocer, como legítimos, conocimientos, subjetividades y dominios que vienen siendo, según los casos, negados, violentados o subsumidos desde lógicas hegemónicas de sentido.

El síndrome de la colonialidad en la Orinoquia colombiana

A finales del siglo XV y principios del XVI, emergen las condiciones que hacen posible lo que se ha llamado una economía-mundo, discontinuidad histórica que correlaciona el proceso de intrusión y de dominación de América, con la formación del mercado liberal que tuvo como centro Europa Occidental (Wallerstein, 1984; Dussel, 1995). Tales acontecimientos introducen en los territorios conquistados el síndrome de la calonialidad: explotación económica, sujeción política y eliminación cultural. Siguiendo a Enrique Dussel, la "aparición" del "otro" como un fantasma --del indígena que Colón vio sobre las playas en octubre de 1492-- fue prontamente "encubierta" bajo la máscara de los "otros" que los europeos portaban en su imaginario. "En realidad no 'vieron' al indio: imaginaron los Otros que portaban en sus recuerdos de europeos. Ese indio fue visto como la alteridad europea, como el 'infiel' que durante mil años había luchado contra el cristiano en el Mediterráneo. Por ello fue violentamente atacado, desarmado, servilmente dominado y rápidamente diezmado" (Dussel, 2007, p. 194). Se construye así un síndrome de la colonialidad, (3) que en los últimos tiempos instaura formas de ser (Mignolo, 2003), de saber (Lander, 2000) y de poder (Quijano, 2001) revestidas del atributo de la cultura panóptica: (4) un triedro de fuerzas de dominación que pretenden tener la facultad de agenciar una realidad social, con la particularidad de que toda ella puede ser escrutada, controlada desde un punto cero, (5) desde una mirada inobservada.

La colonialidad del poder refiere a la clasificación e identificación social por medio del patrón de una "raza superior" (6): la blanca o europea, que condujo al despojo, la represión y la servidumbre de las identidades aborígenes colonizadas (mayas, aztecas, incas, aymaras, muiscas, etcétera) (Quijano., 2001). La colonialidad del saber...

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