Inversión en I+D en Chile: en qué estamos y cómo potenciarla - Núm. 1396, Abril 2019 - Temas Públicos - Libros y Revistas - VLEX 780191017

Inversión en I+D en Chile: en qué estamos y cómo potenciarla

RESUMEN

En nuestro país el gasto total en I+D como porcentaje del PIB es bajo y el aporte del sector privado en la materia es aún insuficiente. Ello a pesar de que la tendencia muestra desde el año 2009 que éste ha ido en aumento, llegando hoy en día a representar cerca del 40%. Incrementar ese porcentaje debiera ser un objetivo prioritario de las políticas públicas, toda vez que la I+D es la antesala... (ver resumen completo)

 
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LIBERTAD Y DESARROLLO
TEMAS PÚBLICOS
www.lyd.org
1396 - 2
26 de abril de 2019
ISSN 0717-1528
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INVERSIÓN EN I+D EN CHILE: EN QUÉ ESTAMOS Y
CÓMO POTENCIARLA
En Chile el gasto total en investigación y desarrollo (I+D) como porcentaje del PIB es
bajo en comparación con otros países de la OCDE. Por su parte, ese gasto se financia
mayormente con recursos públicos, los que son provistos al sector privado a través
de diversos mecanismos de financiamiento, cofinanciamiento o a través de
incentivos tributarios. En Estados Unidos y en otras naciones desarrolladas, en
cambio, son las empresas privadas las que contribuyen con el 80% o 90% del gasto
total en I+D. En Chile esa contribución es del orden de 36%, siendo inferior al gasto
en I+D que se observa en otros países de Latinoamérica, como Argentina
i
.
La pregunta es por qué nuestro país no ha logrado despegar en la materia. Más allá
de diferencias en los sistemas de medición, que están relacionadas con regulaciones
contables y tributarias que dificultan la comparación entre países, l as causas son
diversas. Entre ellas, destacan el bajo nivel de coordinación o articulación entre los
distintos actores involucrados (unidades del conocimiento, investigadores y centros
de investigación con unidades productivas o empresas) como así también entre las
diversas iniciativas y mecanismos disponibles. La falta de conocimiento y difusión
en la población de las políticas públicas, incentivos y programas disponibles en la
materia también son un factor a considerar. Por su parte, las trabas regulatorias, la
burocracia y, en ocasiones, el restar importancia a supuestos de base para el
desarrollo de la investigación aplicada -como la protección de propiedad industrial-
también pueden citarse como causas.
En nuestro país el gasto total en I+D como porcentaje del PIB es bajo y el aporte del sector
privado en la materia es aún insuficiente. Ello a pesar de que la tendencia muestra desde el
año 2009 que éste ha ido en aumento, llegando hoy en día a representar cerca del 40%.
Incrementar ese porcentaje debiera ser un objetivo prioritario de las políticas públicas,
toda vez que la I+D es la antesala de la innovación y ésta es reconocida como el principal
motor de la productividad.

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