La personalidad del conductor - El delito de manejar en estado de ebriedad - Libros y Revistas - VLEX 324663651

La personalidad del conductor

Autor:Hernán Silva Silva
Cargo del Autor:Profesor Titular de Derecho Penal, Procesal Penal, Medicina Legal, Ética Jurídica, Carrera de Derecho de la Facultad de Derecho de la Universidad San Sebastián
Páginas:151-170
RESUMEN

I. Introducción - II. La personalidad del conductor y los accidentes de tránsito - 1. El conductor agresivo y explosivo - 2. El conductor inseguro - 3. El conductor egoísta - 4. El conductor depresivo - 5. El conductor neurótico - 6. El conductor fatalista - 7. El conductor con complejo de superioridad y amante de la notoriedad - 8. El conductor soñador y fantasioso - 9. El conductor audaz y... (ver resumen completo)

 
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I. INTRODUCCIÓN
En este capítulo nos remitiremos, a grandes rasgos, al estudio
de la personalidad del conductor, que es el agente dinámico por
excelencia en materia de tránsito, sus diversas clasificaciones o
tipos, su comportamiento en los AT, específicamente las impli-
cancias del consumo de alcohol y de las drogas. En apartados
anteriores hemos repasado lo referente al alcohol y la alcohole-
mia, pero en esta parte, reiteramos, sólo nos detendremos en el
examen de la conducta en la ruta o en el rodado, de las personas
que manejan vehículos motorizados, y cómo el manejo defensivo
puede colaborar en estos casos.
Hay que considerar que la dosificación o impregnación de
alcohol en la sangre no sólo es elemento tipificante para el ilícito
del MEE sino que el conductor que lo hace en tales condiciones,
esto es, con ciertos grados de alcoholemia y que naturalmente
influyen en su accionar, puede cometer otra serie de infracciones
a los reglamentos del tránsito, ya que cuando ingiere bebidas
alcohólicas y/o drogas, no actúa de la misma forma que lo hace
un conductor no embriagado ni drogado.
Sin perjuicio de lo anterior, indicaremos a continuación
ciertas clases de conductores, una breve explicación sobre la
personalidad de éstos y su influencia en los AT, considerando
ciertos principios de psicología de tránsito y sin que su enume-
ración sea taxativa.
C A PÍ T U LO I V
LA PERSONALIDAD DEL CONDUCTOR
EL DELITO DE M ANEJAR E N ESTADO DE EBR IEDAD
152
II. LA PERSONALIDAD DEL CONDUCTOR Y LOS ACCIDENTES DE
TRÁNSITO
En la trilogía del tránsito intervienen tres factores, vinculados
a los AT y a la circulación vehicular. Los sujetos activos, que son
los seres humanos, en la calidad de conductores, peatones o pa-
sajeros. Los especialistas en tránsito están contestes en que “El
hombre se halla siempre en el centro del fenómeno circulatorio
y como sujeto activo único”. Otro factor o elemento es la ruta,
camino o vía, y el tercero, el vehículo, unidad, móvil o motor.
De estos tres, el ser humano es el elemento dinámico, que
está estrechamente ligado a los otros dos, que son denominados
pasivos o estáticos. La persona humana es la que pone en mo-
vimiento a los otros dos en la circulación o tránsito vehicular,
siendo ella la causa sine qua non.
Nos referiremos al conductor, quien tiene el manejo, control
y dominio del vehículo, y que conjuntamente con el peatón son
los mayores causantes de accidentes de tránsito, totalizando más
del 95% y atribuibles a error o falla humana. Los psicólogos de
tránsito explican que el conductor vierte en el manejo “su per-
sonalidad”, “su yo”, y es la que corresponde a todos los procesos
y elementos mentales del individuo. Se incluye su apariencia
exterior y el ser verdadero interno. Es la estructura misma del
sujeto, la que es propia de cada ser y, por lo tanto, existen dife-
rentes tipos de personalidades y éstas influyen evidentemente
en la conducción.
Cuando el sujeto controla un automóvil experimenta diversos
cambios psicológicos notorios, los cuales, a su vez, tienen directa
relación en general con la seguridad vial, pues ellos suelen cons-
tituirse en factores constantes de riesgo y peligro. Los psiquiatras
norteamericanos Tillman y Hobbs, entre otros, apuntan que “se
conduce como se vive”.
El conductor debe estar siempre consciente, diligente y
atento en lo que está haciendo y éste sería catalogado como el
ideal, que lamentablemente no corresponde a la realidad, ya que
existen sujetos inestables emocionalmente, con stress, estados
de depresiones, problemas personales, familiares, económicos,
enfermedades mentales, psicosis, etc., los que influyen en su
comportamiento vial.

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