Perú: ahuyentando fariseos - Núm. 293, Abril 2018 - Revista Libertad y Desarrollo - Libros y Revistas - VLEX 714230145

Perú: ahuyentando fariseos

Autor:José Ignacio Beteta
Cargo:Presidente de Contribuyentes por Respeto (CpR)
Páginas:24-25
 
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24 Libertad y Desarrollo / lyd.org
PERÚ:
AHUYENTANDO FARISEOS
erdimos…
Según Contribuyentes por Res-
peto, la corrupción le ha costa-
do al Perú, solo desde el 2001,
más de 41mil millones de dólares. Dichas
pérdidas acumuladas equivalen al 20% del
PIB y al 96% del presupuesto scal, ambos
del año 2017. Con ese dinero se podría ha-
ber construido 8 veces la Línea 2 del Metro
de Lima, reotado 483 veces a las empresas
que gestionan el servicio de agua potable
en las provincias (EPS), y eliminado la bre-
cha en electricación rural, nada menos
que 200 veces.
Es evidente que todo ese dinero no se per-
dió por culpa de 3 o 4 ex presidentes. Esa
corrupción la engendraron miles de pe-
queños, medianos y grandes funcionarios
públicos y empresarios, en la licitación más
intrascendente y en la obra más costosa.
Nos acusamos…
Sin embargo, aun siendo evidente que esta
crisis no solo es política, ni tiene bandera
ideológica o partidaria, vuelve a brillar con
luz propia el defecto más elocuente del pe-
ruano: tirar la primera piedra cual fariseo,
culpando siempre a otro peruano.
PEn las últimas semanas renunció un Presi-
dente, cayó todo un gabinete, tenemos a 5
congresistas por desaforar que compraban
votos en contra de la vacancia, se paraliza-
ron reformas esenciales, leyes, inversiones
urgentes (solo se ha ejecutado el 8% de
los 25 mil millones de soles destinados a la
reconstrucción después de El Niño 2017); y
aún así, políticos interesados en ser presi-
dentes, analistas “indignados” y opinólogos
oportunistas siguen vendiendo el cuento de
que la culpa es de un partido, un líder, una
ideología, o un empresario mercantilista.
¿Por qué se enfocan en el aspecto más
supercial del problema? ¿Por qué siguen
priorizando sus agendas particulares?
Políticos, analistas y opinólogos saben per-
fectamente que el virus de la corrupción es
engendrado por el ser humano en espacios
cotidianos y ordinarios. Sin embargo, enfo-
carse en culpar al adversario o a la ideología
contraria les sirve para diluir el problema,
simplicar la solución, y ocultar, perdonar o
justicar sus pequeñas y habituales corrup-
ciones. ¿Por qué aceptar altruistamente
que la culpa de esta crisis moral es de todos
si lo que me interesa es tener más poder o
mantener el que tengo?
Políticos, analistas y opinólogos saben que
esta crisis no es culpa del modelo económi-
co. El libre mercado que, aun aplicado de
forma precaria, nos ha permitido ser mucho
menos pobres, no vino acompañado de una
escala de valores universales más allá de los
generales principios de priorizar la libertad
y la no intervención del Estado. Y no tenía
por qué. Un sistema económico es solo un
instrumento, que si bien plantea valores, los
receta buscando que el clima de negocios
sea favorable, que el emprendedor sea más
exitoso y que las naciones sean más prós-
peras. Culpar a la herramienta es también
conveniente, pero igual de perverso.
¿Fracasamos una vez más?
No. La crisis fue rápida (para pesar de los
fariseos que pedían nueva Constitución y
nuevas elecciones). La renuncia de “PPK”
se veía venir y era anhelada en silencio por
una gran mayoría de peruanos; la oposición
fujimorista (del ala de Keiko) logró su obje-
tivo: vengar la tercera derrota de su líder.
Pero esta victoria no fue gratuita: perdieron
la mayoría absoluta y ya no tienen excusa
para no colaborar con el nuevo Presidente.
Por otra parte, los indicadores “macro” se
mantienen estables. Nuestro PIB podría cre-
cer cerca del 4%, las agencias calicadoras
mantienen expectativas de lo que Martín
Vizcarra pueda hacer, y sectores como la
minería y la construcción tienen mejores
perspectivas que hace dos años.
José Ignacio Beteta
Presidente de Contribuyentes por Respeto (CpR)

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