Consideraciones sobre la metodología de la enseñanza del Derecho Penal - Núm. 9, Abril 1989 - Colección Seminarios - Cuadernos de Análisis Jurídico - Libros y Revistas - VLEX 399601906

Consideraciones sobre la metodología de la enseñanza del Derecho Penal

Autor:Mario Garrido Montt
Cargo:Director. Departamento Derecho Penal. Universidad Diego Portales
Páginas:39-50
RESUMEN

Aunque ha correspondido a otros relatores referirse a los contenidos de los programas de enseñanza del Derecho Penal, como a su extensión, resulta útil precisar ciertos aspectos que en una u otra forma repercuten en la metodología a emplear en la formación de un abogado. Esto último se vincula también con la filosofía que inspira a cada facultad de derecho, que le da identidad diferenciadora de... (ver resumen completo)

 
EXTRACTO GRATUITO
CONSIDERACIONES SOBRE
LA
METODOLOGIA
DE
LA
ENSEÑAN-
ZA
DEL
DERECHO PENAL
Prof. Mario Garrido Montt
Aunque' ha correspondido a otros relatores referirse a los
contenidos de los programas
de
enseñanza del Derecho Penal, como a su
extensión, resulta útil precisar ciertos aspectos que en una u otra forma
repercuten
en
la
metodología a emplear
en
la
formación de
un
abogado.
Esto último
se
vincula también con
la
filosofía que inspira a cada facul-
tad
de
derecho, que
le
da identidad diferenciadora de
las
otras faculta-
des.
Dada
la
naturaleza
de
este encuentro,
no
corresponde entrar
al
terreno de generalizaciones, por ello limitaré
mi
intervención a enun-
ciar
los
principios esenciales que
van
caracterizando a
la
Escuela de
Dere-
cho
de
la
Universidad
Diego
Portales.
El
abogado que
se
pretende formar
es
un profesional con principios éticos inherentes a nuestra cultura occi-
dental y con clara conciencia de sus deberes para con
la
comunidad.
Mar-
ginaremos de este planteamiento
el
problema de orden teórico-ideológi-
co que suscita
la
docencia universitaria y
la
metodología a emplear,
vin-
culado a
la
interrogante de
si
la
formación de profesionales debe planifi-
carse
en
función de
los
requerimientos calificados como reales para
el
de-
sarrollo de
un
país (necesidades de
la
estructura judicial, de
la
producti-
vidad y de
los
conflictos individuales y sociales). Tal posición provoca,
generalmente,
la
respuesta de que sólo
se
requiere
un
número bastante
limitado
de
penalistas. Semejante criterio, discutible y
no
siempre razo-
nadamente justificado, significaría instrumental izar
la
universidad despla-
zándola del trascendente papel socio cultural que tiene
al
de
una simple
elaboradora de profesionales
al
servicio del mercado; lo que no significa
-a
su
vez-
que debe trasladarse
al
otro extremo y dar
la
espalda a
los
, desafíos que plantean
los
requerimientos del desarrollo de
la
nación.
Por
lo
anotado, y
sin
pretender polemizar,
es
últH
quizás
re-
visar
la
premisa, tan frecuentemente escuchada,
en
el
sentido de que
se-
rían escasos
los
abogados que emplean
el
derecho penal
en
el
ejercicio de
su
profesión.
Mis
largas permanencias
en
el
Norte y Sur del país,
en
di-
versas
ciudades y pueblos,
me
inclinan a poner
en
tela de juicio
esa
afir-
mación.
Un
amplio número
de
abogados desarrolla
su
actividad
en
un
sistema de ejercicio múltiple, y
el
área penal ocupa
en
ella
un
lugar
im-
39

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA